por una sirena que corría lejana, quien sabe donde.
Yo tuve miedo, porque siempre cuando oigo este sonido
Pienso en alguna cosa grave,
y no me daba cuenta que para mi y para tí
no podía suceder nada mas grave que nuestro adios
Nos miramos, hubiéramos querido permanecer abrazados y...
en cambio con una sonrisa te acompañé por la misma calle
te besé como siempre y te dije dulcemente:
la distancia sabes, es como el viento
apaga el fuego pequeño, pero enciende aquellos grandes
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